lunes, 25 de enero del 2021
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¡ASÍ LO DIJO! Almagro: A Guaidó lo hemos dejado prácticamente solo

En una entrevista concedida por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luis Almagro, al diario El Mundo de España, sostuvo que «pretendimos que Juan Guaidó, solo se enfrentara a un régimen que disponía de miles de millones de dólares y un aparato represivo y sanguinario».

Entrevista:

¿Usted entiende que de seguir vivo Chávez la situación sería diferente, sería mejor?

Es fácil concluir que en términos de intuición política, en manejo político, Chávez es diez mil veces superior a Nicolás Maduro, eso es claro. Si, las cosas probablemente no hubieran llegado nunca a este extremo con Chávez, menos en un país tan rico como Venezuela.

Suele decirse que locura es hacer una y otra vez lo mismo esperando resultados distintos. ¿No hay algo de eso en el abordaje de la crisis venezolana?

Sí, hay mucho de eso. Y también es cierto que aquellos que impulsaron los diálogos siempre lo que pidieron fue la eliminación de las variables de presión sobre las dictaduras. Ahora hablan de eso mismo, y eso ha sido uno de los problemas fundamentales. La presión nunca llegó a los niveles que debió haber llegado para hacer sentir al régimen incómodo o ver como conveniente buscar una salida.

¿Por ejemplo?

Es una dictadura denunciada en Nueva York por narcotráfico, acusada en La Haya por crímenes de lesa humanidad y de corrupción en Houston o el propio Tribunal Supremo legítimo. ¿Y cuál es el aliciente para que esos dictadores se vayan? Solo la presión. Los juzgamientos que penden sobre ellos son demasiado graves. Los crímenes de lesa humanidad no prescriben, los casos de corrupción son demasiado grandes. Toda la corrupción de Odebrecht son 800 millones de dólares en comisiones, cualquier negocio de PDVSA son 1.500 millones. Eso es lo disparatado de la corrupción del régimen.

Henrique Capriles le dijo recientemente a la BBC que Juan Guaidó «se acabó», que «está fundido». ¿Qué opina sobre esa afirmación?

Yo no puedo discutir con ningún político del hemisferio, yo no puedo opinar sobre eso. Sí debo elogiar el trabajo del presidente encargado Guaidó, por una sencilla razón. Levantó expectativas muy altas de democracia en Venezuela. Pretendíamos que Guaidó, solo se enfrentara a un régimen que disponía de miles de millones de dólares y un aparato represivo y sanguinario, con capacidad de avasallar las garantías y las libertades más esenciales que pueden existir, con la capacidad de atentar contra la vida y la libertad de las personas. Y lo hemos dejado prácticamente solo enfrentándose a ese régimen, y vemos que ni siquiera con la ayuda de Capriles. Podemos recriminarnos a nosotros mismos, pero nunca a Guaidó, que se ha jugado el pellejo enfrentándose a una dictadura completamente sobrepasado en medios en una proporción infinita. Mi reconocimiento por su discurso siempre claro en defensa de la redemocratización de su país.

El Tribunal Penal Internacional (TPI) ve delitos de lesa humanidad en Venezuela, que es lo que la OEA venía denunciando. ¿Cuán satisfecho está con ese paso del TPI?

La Justicia es el mejor instrumento para restablecer la democracia en Venezuela. Ya sea la internacional para los delitos de lesa humanidad, así como diferentes jurisdicciones para narcotráfico y corrupción. Si la Justicia, con sus tiempos, puede alcanzar los resultados cumpliendo con el Estado de derecho, la Justicia nos puede limpiar de dictadores. A veces la Justicia llega cuando los dictadores no están en el poder, hoy creo que cabe la posibilidad de que se haga justicia con los dictadores aún en el poder.

Usted no se habla con el presidente argentino, Alberto Fernández, y dijo que Cuba influye en la Argentina pidiendo su cabeza. ¿Es realmente así?

No he tenido contacto [con Fernández]. Y mire, esto es algo que se vio mucho en la campaña [para la elección del secretario general de la OEA], y no solamente en Argentina. Rascando, rascando, llegando al final había siempre alguna queja o posicionamiento cubano respecto de la secretaría general de la organización. Ese fue un tema recurrente para ellos. Siempre ha sido su papel el de desestabilizar a la propia organización. Parte de la gente en el Gobierno argentino le debe mucho a Cuba, y eso tiene verdaderamente una influencia política muy directa en las decisiones políticas que se toman. Pero listo, eso forma parte del paisaje político con el que debo trabajar.

¿Tiene la OEA algún reparo hacia el gobierno de Luis Arce en Bolivia?

Para nosotros el proceso electoral ha terminado. Una vez presentados los informes de la misión de observación electoral y constatados los resultados no hay más para hacer desde el punto de vista de ese proceso electoral por parte de la organización.

Con Donald Trump, la OEA coincidió en muchos aspectos. ¿Cree que en una presidencia de Joe Biden habrá divergencias en temas delicados como, por ejemplo, Cuba?

No, nosotros esperamos que los niveles de cooperación se mantengan, para nosotros sería clave.

Vuelvo a Venezuela: ¿se tomaría un café con Nicolás Maduro?

Es que yo no tengo la posibilidad, yo no puedo como secretario general de la OEA decir que no me reúno con Maduro. Yo no puedo decirle a nadie en este mundo «no, no me reúno con usted».

NAM/Elmundo.

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