En esta época de cuarentena me he dedicado a reflexionar sobre varios aspectos de la conducta humana. Hoy trato lo referente a la autoestima, que sin lugar a dudas es un tema importante ya que ella nos permite afrontar la vida con suficiente normalidad, a pesar que no existe definición ni tratamiento claros sobre ella,pero en el campo de los complejos y de los temores,así como de las perspectivas, podríamos decir que hace relación con el sabio proverbio: QUIEN NO CREE EN SI MISMO, NO PUEDE ESPERAR QUE OTROS CREAN EN EL.
La autoestima depende del juicio que emitimos sobre nosotros mismos, siendo importante que ese juicio se sustente sobre actos que correspondan a la realidad de lo que somos, no de los que fingimos ser, porque las primeras víctimas del engaño seremos nosotros. Creo que los cimientos de la autoestima es la autenticidad. Normalmente los seres humanos tenemos defectos y cualidades no siempre a la vista, porque se generan en el cerebro. Se trata entonces, de descubrir y corregir pronto los primeros y afianzar las últimas. Cuando niños y en la época juvenil, ocurren sucesos que inicialmente no consideramos importantes, pero que nos marcan el espíritu o nos causan complejos. Para luchar contra esto es conveniente seguir 4 pasos. El primero es buscar las causas y apreciarlas en su valor real, así como darles a esos temores y distorsiones el tratamiento de hechos pasados e intrascendentes que de continuar afeectaran la autoestima.
El segundo paso es no estar al vaivén del péndulo de la timidez y la soberbia extremas que los eleva o desciende en exceso, lo cual nos cohibe y no nos deja desplegar nuestras habilidades. El tercer paso es desterrar lo negativo y accionar la mente positiva, que es el sistema inmunológico de la conciencia dándole fortaleza y capacidad de regeneración. El cuarto paso, es ser coherente entre el pensamiento y la acción, que armonicen y conserven la estabilidad y autoestima.
De allí que sea recomendable, no creernos más porque nos alaben,ni menos porque nos critiquen. En síntesis, el respeto hacia uno mismo es fundamental y todo lo que hagamos contrario de lo que sinceramente somos, nos afectará el ego,que es el nervio sensorial de la autoestima. No pasemos la autoestima alrededor de la belleza física.
Hay que aceptar el paso de los años y vivir el encanto de cada edad. El peor de todos los engaños es engañarse a si mismo y el que no lleva la belleza dentro del alma, no la encontrará en ninguna parte.
Individuo de número de la Academia
de Ciencias Jurídicas del Estado Zulia.