Los apagones en toda Venezuela y más concretamente en el Zulia, se han incrementado. No ha habido un ápice de mejoría a pesar de los esfuerzos. Cada vez son más recurrentes, de mayor tiempo e inclusive más desordenados, desde el punto de vista de que, en sectores donde nunca habían quitado la energía en las mañanas o en las noches, ahora las quitan en cualquier momento y la gente, sencillamente debe amoldarse. Los cortes de energía en Maracaibo y en todo el Zulia que ejecutan entre las 8.00 de la noche y las 2.00 de la mañana son realmente una tortura para la población.
Recientemente, el Ejecutivo anunció un plan de ahorro eléctrico especial por un tema de condiciones climáticas, mayor elevación de temperaturas y otros elementos asociados, sin embargo, del plan en concreto no se profundizó mucho. Ante esta crisis sostenida, Consecomercio emitió antier un comunicado donde insta al Ejecutivo a través de su cartera de Energía Eléctrica a informar sobre un plan de ahorro energético bien aplicado con un cronograma bien establecido que permita al gremio que ellos representan, que son los comerciantes, poder planificarse.
Sin embargo, Corpoelec y algunos expertos privados han sostenido que en las condiciones como se está presentando el inconveniente por elementos que tienen que ver con equipos, pero también con el clima y la demanda, parece ser que establecer un cronograma fijo no es posible. Ahora bien, muchos de los problemas o de las averías se producen en las subestaciones eléctricas, así como en las líneas de transmisión fundamentalmente por un tema de sobrecarga.
Las subestaciones tienen hasta tres protocolos de protección

Una subestación eléctrica es una instalación cuya función es transformar, controlar, proteger y redirigir la energía dentro del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). No genera ni consume electricidad. Es el punto donde la energía cambia de nivel de voltaje y se distribuye hacia otras líneas o hacia las redes que alimentan ciudades e industrias. En términos técnicos, es un nodo estratégico. (Concepto tomado de Energía e Hidrocarburos Plus).
Así funcionan estos mecanismos
En un sistema correctamente diseñado, se aplica el principio de coordinación en cascada o selectividad temporal, de acuerdo con EH Plus. En ese sentido, la protección más cercana a la falla (que se presente) debe actuar primero. Si por alguna razón no lo hace, debería entrar una protección de respaldo con un pequeño retardo adicional.

Existe en las subestaciones una jerarquía: primero opera la protección primaria; si esta falla, actúa la secundaria y si la secundaria tampoco funciona, debe entrar una protección de respaldo más amplia. Es así como debe funcionar de acuerdo con un diseño estandar ajustado a las tendencias. Se habla entonces de al menos tres mecanismos de protección que evitarían el colapso.
Ante una falla de una línea, por ejemplo, de 138 kV o dentro de una subestación, deben actuar de manera automática diferentes esquemas de protección de ‘sobrecorriente’ y la protección de falla de interruptor. Son dispositivos que detectan la anomalía y envían la orden de apertura a los interruptores en fracciones de segundos. Ahora sin no están funcionando correctamente o no están todos instalados, desde luego, no podrán cumplir la función.

Si todo este mecanismo funciona correctamente, la falla queda localizada y el sistema continúa operando y no debe incidir en la interrupción del servicio. Cuando ninguno funciona, lógicamente la sobrecarga se traduce en averías serias que terminan apagando un circuito.
El colapso y su razón
Se ha informado que la empresa prestataria del servicio eléctrico viene ejecutando labores de mantenimiento y sustitución de equipos, inclusive la sustitución de componentes como aisladores, postes, fusibles, cortadores completos, portafusibles y seccionadores para garantizar que esas respuestas ante cualquira de las circunstancias ‘normales’ que se puedan presentar se activen sin incidir en la interrupción del servicio.

No obstante, los reportes desde las comunidades siguen siendo los mismos. Si cae una llovizna, comienza la feria de explosión de transformadores, las fluctuaciones e incluso la interrupción del servicio. Si hay una sobrecarga por alguna de las líneas ocurre lo mismo, es decir, cualquier incidencia redunda en la caída del servicio, todo lo cual, hace inferir que estos dispositivos de respuesta coordinada en las subestaciones o no están funcionando o lo hacen a medias.

Cuando hay un colpaso, se disparan todos los protectores sin obtener resultado, se pierde el sincronismo de los procesos y sus fases y muchas veces las plantas generadores se desconectan para proteger sus equipos obteniendo como resultado la interrupción o caída del servicio.
Estas pudieran ser las causas de algunas de las fallas recurrentes que se presentan en ciudades como Maracaibo, Cabimas, San Francisco, pero que se presentan con mayor incidencia y gravedad en localidades más rurales, como las ubicadas en Sur del Lago de Maracaibo, por ejemplo, Caja Seca, El Vigía, Gibraltar, Colón y de ahí hacia los Andes.

La pregunta es: ¿Se habrán sutituido todos los sistemas de protección? ¿En qué estado están las subestaciones eléctricas en materia de dispositivos de protección? ¿Dónde está la raiz de lo que impide que se pueda establecer un cronograma fijo de racionamiento eléctrico que permita a la población planificarse de acuerdo a un plan sistemático y ordenado de Administración de Cargas?

En el Zulia hay lo menos 94 subestaciones eléctricas, 54 de ellas en Maracaibo, algunas de ellas han recibido muy buena inversión y eso se nota, otras tal vez aún están a la espera. La colectividad sigue esperando que aquellos anuncios de las inversiones en el Sistema Eléctrico ahora con Estados Unidos como aliado, se traduzcan en mejoras al servicio, algo que hasta el momento no se ha visto.

Los esfuerzos que coordinadamente está haciendo la ‘fuerza trabajadora’ de Corpoelec se reconocen, no se puede decir que no están invirtiendo y que no están trabajando, no obstante, la gente sigue sufriendo la tortura de los apagones, principalmente en las regiones de clima caliente. Lo que se les pide es información detallada, clara, diáfana y enfática sobre lo que se está haciendo, cuánto durará, cuál será el sacrificio que hay que hacer y mantener a la población al minuto con lo que se está haciendo.
NAM/Ernesto Ríos Blanco/Con información de EH Plus DO/INMR
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