La comunidad venezolana en Estados Unidos vuelve a quedar marcada por la tragedia tras la muerte de Linda Paola Zerpa, una emprendedora y esteticista venezolana que fue asesinada el pasado 17 de abril en su residencia en Herriman, Utah.
De acuerdo con los primeros reportes, la mujer habría sido atacada por su exesposo, identificado como Manuel Ramírez, quien posteriormente se quitó la vida dentro de la misma vivienda.
Las autoridades indicaron que ambos mantenían comunicación únicamente por la crianza compartida del hijo de 10 años que tenían en común. El menor quedó ahora en medio de una profunda tragedia familiar que ha conmocionado a amigos, allegados y miembros de la comunidad migrante.
Linda Paola era conocida por su proyecto profesional “Pao Glow”, una marca con la que logró abrirse camino en Estados Unidos después de emigrar desde Venezuela. Quienes la conocieron la describen como una mujer trabajadora, perseverante y comprometida con ayudar a otras personas a través de su labor en el área estética.
Su capacidad para sobreponerse a la adversidad había quedado demostrada semanas antes, cuando un incendio destruyó por completo su centro de belleza en West Jordan. A pesar del golpe, se encontraba enfocada en reconstruir su negocio y comenzar nuevamente.
Su muerte representa el segundo caso de feminicidio de una madre venezolana registrado en Utah en menos de dos meses, una situación que ha encendido las alarmas dentro de la comunidad venezolana del estado.
El caso anterior ocurrió el 2 de marzo, cuando fue hallada sin vida Jeusselem Elieth Genes Vitola, también venezolana, en una vivienda móvil vinculada a su esposo, Álvaro José Urbina Rojas, quien continúa prófugo y habría sido visto por última vez en California.
Mientras avanzan las investigaciones, familiares y amigos de Linda Paola organizan homenajes para recordar a una mujer que convirtió el esfuerzo en su forma de vida y que hoy deja un vacío profundo entre quienes la conocieron