Noticias Col
jueves, 16 de abril del 2026
Noticias Col

MUNICIPIO MARACAIBO | Gueitoreid maracucho pal calor: 40 años en la plaza Baralt

No es un edificio de mármol ni una franquicia moderna; es el «Metro móvil del sabor», el carrito de jugos de don Ysmael Rosales, un hombre que desde 1986 transformó la sed de los maracaiberos en una excusa para regalar sonrisas.

En el corazón del casco central, donde el sol no da tregua y el asfalto parece brillar, existe un oasis que ha resistido cuatro décadas de historia. No es un edificio de mármol ni una franquicia moderna; es el «Metro móvil del sabor», el carrito de jugos de don Ysmael Rosales, un hombre que desde 1986 transformó la sed de los maracaiberos en una excusa para regalar sonrisas.

Originario de Santa Ana de Trujillo, Ysmael llegó a Maracaibo para quedarse en el alma de su gente. Tras un bache laboral en el sector farmacéutico a principios de los ochenta, el ingenio se impuso a la adversidad: en 1986, adaptó un carrito de supermercado con dos filtros de jugo y se instaló en la emblemática Plaza Baralt. Lo que empezó como un acto de supervivencia, se convirtió en una institución del sabor que hoy cumple 40 años de constancia ininterrumpida, «el día que Ysmael falta, es como si faltara un atlante en la plaza» nos comenta en son de broma una compañera de su puesto de trabajo

El secreto está en el cariño

Para Ysmael, el éxito no reside en fórmulas complejas, sino en la higiene y el trato humano. «Cuidar es querer», afirma con la convicción de quien mantiene su equipo reluciente para ofrecer lo mejor a su clientela. En su actual carrito, más amplio y cómodo, despacha los elixires que ya son leyenda urbana:

La Tizana: Una mezcla generosa de frutas que, en su presentación de medio litro, muchos usan incluso para almorzar.

Guanábana y Naranja: Naturales, frescas y cargadas de esa esencia casera.

La Panela con Limón: El producto estrella, bautizado con picardía por él mismo como el «Gueitoreid maracucho», el único remedio infalible contra el calor que aviva los días en la ciudad.

Tradición frente a la adversidad

A pesar de los retos económicos y los cambios en el valor de la moneda —con precios que oscilan entre los 500 y 1000 bolívares, ajustándose a la realidad del país—, el puesto de Ysmael sigue siendo el refugio de propios y extraños. De lunes a sábado, su presencia es una garantía de alivio.

Más que un vendedor, don Rosales es un ejemplo de que, con amor y trabajo duro, es posible vencer cualquier «bache». Mientras el calor de Maracaibo siga apretando, el «Metro móvil del Sabor» seguirá allí, en la Baralt, demostrando que no hay nada que una buena panela con limón y una palabra amable no puedan curar.

Luis Miguel Flores

Fotos: Xiomara Solano

Video: Leila González

Noticia al Día

Recuerda seguirnos en nuestra NUEVA CUENTA INSTAGRAM TIKTOK Y WHATSAPP

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *