Los cuatro hipopótamos que llevó a Colombia en los años 80 el narcotraficante Pablo Escobar se han convertido en una numerosa manada
Retirar los hipopótamos de Colombia es una tarea de extrema complejidad logística, ambiental y ética, lo que ha llevado al gobierno a tomar la drástica medida de la eutanasia para al menos 80 ejemplares.
La situación, derivada de los cuatro ejemplares traídos por Pablo Escobar en los años 80, ha escalado hasta convertirse en una invasión de más de 200 animales en la cuenca del río Magdalena.
Manipular hipopótamos para trasladarlos de un lugar a otro es extremadamente peligroso y representa uno de los mayores desafíos en la gestión de fauna silvestre. No solo implica un riesgo de muerte para el animal, sino que pone en peligro inminente la vida de los equipos técnicos encargados del traslado.
Cada ejemplar puede pesar toneladas, requiere sedación especializada, transporte complejo, cuarentenas y garantías sanitarias. A pesar de que algunos expertos como el biólogo Enrique Zerda Ordóñez proponen la esterilización como alternativa, el gobierno colombiano avanza con la eutanasia como la opción más viable para el control poblacional rápido ante la inmensa cantidad de animales.
Son considerados uno de los animales más peligrosos de África, con una agresividad extrema provocando cerca de 500 muertes humanas al año. Son intensamente territoriales y pueden atacar lanchas, canoas o personas que se interpongan en su camino, especialmente al sentirse amenazados o al ser separados de sus crías.
Un adulto puede pesar hasta 3,200 kg y alcanzar velocidades de hasta 30 km/h en tierra. Su fuerza y tamaño pueden destruir equipos de carga y causar heridas fatales fácilmente.
Su captura requiere inmovilización química y sedarlo en el agua es extremadamente arriesgado, ya que el animal puede ahogarse si se duerme antes de ser asegurado, según expertos en manejo de fauna señala ÁfricaBrief.
Complejo reubicar los de Colombia
Los intentos de reubicación de hipopótamos, como los de la población en Colombia (descendientes de los traídos por Pablo Escobar), son complejos porque los animales suelen estar acostumbrados a la libertad en ríos y ciénagas, lo que dificulta su captura y manipulación segura, señala Voice of America.
En resumen, la manipulación de estos animales no es una tarea para personal no especializado y conlleva riesgos de alta mortalidad tanto para humanos como para los propios animales.
AfricaBrief/ Foto: Cortesía
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