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viernes, 12 de agosto del 2022
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¡CAEN LAS RESERVAS! Bloomberg: A Venezuela solo le quedan 800 millones de dólares en efectivo

La pérdida progresiva de capital es el efecto más devastador que han causado las sanciones de Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro, al cual busca cortarle todas las fuentes de financiamiento que posee con el objetivo de hacer ceder su compleja estructura de monopolios, que están bajo el dominio de poderosos grupos del alto mando militar y de la élite empresarial vinculada al gobierno venezolano.

Y es que según un reporte de la compañía estadounidense de información financiera Bloomberg, el Banco Central de Venezuela (BCV) solo cuenta con 800 millones de dólares en efectivo y otros 200 millones adicionales en otros activos líquidos.

Esto supone un descenso muy brusco en el nivel de reservas disponibles que hasta el año pasado tuvo el BCV, calculado en un promedio de 8.000 millones de dólares. Aun así, ese stock suponía un volumen demasiado bajo en comparación con el pico máximo histórico que llegó a tener Venezuela en reservas internacional: 40.000 millones de dólares en el año 2007, durante el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez y en la época en que PDVSA producía 3,2 millones de barriles diarios de petróleo con un precio estable de entre 80 y 100 dólares por barril.

Si bien el país posee 73 toneladas de oro en sus bóvedas, aproximadamente, venderlo se ha vuelto cada vez más difícil en medio de los esfuerzos de los Estados Unidos para cortar el régimen de Nicolás Maduro de una red global de compradores, bancos e intermediarios, precisó Bloomberg.

Sin embargo, un reporte de la misma agencia reveló que en mayo de 2019 el gobierno de Maduro extrajo 14 toneladas de oro de las bóvedas del BCV y las vendió a Turquía por un valor de 570 millones de dólares, lo cual supuso la primera evidencia de que el Gobierno comenzaba así a utilizar el oro de la nación como fuente de financiamiento ante el colapso de la industria petrolera y las sanciones de EEUU que le prohibieron a Maduro ejecutar transacciones en dólares en todo el sistema financiero internacional, controlado por Washington.

Ante la dificultad de ingresar divisa estadounidense, el gobierno de Maduro, a partir de 2018, empezó a darle una preponderancia casi absoluta al oro como principal mecanismo de financiamiento, convirtiendo así a Rusia y Turquía en los dos mayores compradores de oro venezolano, quienes se lo pagan al gobierno de Maduro en euros y envía aviones con grandes cargamentos de moneda europea en efectivo hacia Venezuela para saldar cada transacción por tonelada.

Por otro lado, las reservas internacionales, ya están en un mínimo de 30 años, alcanzando un nuevo hito lóbrego ya que las tenencias de efectivo caen por debajo de $1 mil millones en medio de las paralizantes sanciones económicas. Esto implica que Venezuela ha perdido al menos 7.000 millones de dólares de sus reservas internacionales, que el Gobierno ha liquidado para cancelar pagos de intereses con sus dos máximos acreedores: China y Rusia. Al primero le debe $67.000 millones (la cuarta parte del PIB de Venezuela) y al segundo $20.000 millones. 

Las reducidas arcas marcan un nuevo mínimo para Venezuela, donde la crisis económica cada vez más establecida en el colapso de su industria petrolera tan importante se ha exacerbado por las amplias sanciones de Estados Unidos que han alejado a la nación de los mercados internacionales de capitales.

Hoy PDVSA produce 630.000 barriles diarios de crudo y tiene una deuda externa con proveedores internacionales que se acerca a los 50.000 millones de dólares, esto por concepto de importación de diluyentes, aditivos y contratación de servicios de flete a empresas navieras estadounidenses y europeas. Además, con un barril de petróleo a 60 dólares y una fuga de capital humano de más de 30.000 trabajadores en los últimos tres años, el pulmón financiero de Venezuela ha perdido el 70% de su capacidad de penetración en los mercados internacionales de crudo, pues debido a su baja producción y las sanciones de EEUU, los dos únicos compradores que le quedan al país son India y China, que todavía cotizan petróleo venezolano.

La escasez de efectivo podría amenazar la capacidad del gobierno de Maduro para continuar con los programas de subsidios de alimentos, importar bienes básicos y mantener el apoyo de altos funcionarios militares. Diversos reportes e información de inteligencia de EEUU confirman que los capitales mediante los cuales el Gobierno mantiene su aparato de control social-político a través de los subsidios en forma de bonos y todo el entramado de rentas, poder financiero e influencias en el sector militar que lo sostiene, provienen de los dólares en efectivo de las reservas internacionales líquidas y de los euros que entran al país por la exportación ilícita de oro monetario de las arcas del Banco Central, que propiedad de la nación.

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