¿Cuánto peso puede soportar la mente de un adolescente antes de quebrarse? Si atraviesan sin el debido acompañamiento dinámicas como la violencia doméstica, las rupturas afectivas o el acoso en entornos físicos y digitales, pueden llegar al límite. Ante este malestar emocional que muchas veces no encuentran cómo verbalizar, surge la ideación suicida, un fenómeno que está cada vez más presente entre las infancias venezolanas.
Durante el año 2024, el Servicio de Atención Psicológica (SAP) de Cecodap, organización defensora de los derechos de los niños, identificó 460 casos de jóvenes que presentaban ideación suicida. De acuerdo con Walter García, psicólogo miembro del SAP, se presentó en 35% de los casos que fueron atendidos por alteraciones en el estado de ánimo, aunque también estaba presente en casos asociados a violencia, conflictos familiares y otras situaciones de vulneración que influyen en la aparición de conductas de riesgo.
Para precisar la gravedad de la situación, la organización clasificó estos casos según su nivel de severidad. Del total de consultas del servicio, un 22,61% se ubicó en riesgo moderado —caracterizado por ideas no estructuradas, gestos suicidas, fantasías de muerte o autolesiones acompañadas de alteraciones en el estado de ánimo—, mientras que un 3,26% correspondió a riesgo severo, con presencia simultánea de ideación suicida estructurada, autolesiones, intentos previos y alteraciones significativas del estado de ánimo.
Los datos del primer semestre de 2025 muestran una tendencia que genera preocupación, de acuerdo con el experto. Los casos de ideación suicida asociados a alteraciones en el estado de ánimo aumentaron de 173 durante el primer semestre de 2024 a 271 en el mismo período de 2025. Un incremento del 56,67%.
A pesar de la crudeza de este panorama, ninguno de los casos vinculados a ideación suicida atendidos por Cecodap durante 2024 tuvo un desenlace fatal. «Este hallazgo demuestra que cuando los niños, niñas y adolescentes tienen acceso oportuno a servicios psicosociales de calidad, acompañamiento familiar y redes de protección adecuadas, es posible reducir significativamente el riesgo de muerte asociado al suicidio», menciona.
Las caras de la vulnerabilidad
Al poner la lupa sobre las estadísticas, estas muestran que la crisis está atravesada por el género. Las adolescentes mujeres de entre 12 y 17 años representaron el 46% de los casos de ideación suicida y el 56,96% de los registros de autolesiones, las cuales estuvieron asociadas principalmente a alteraciones del estado de ánimo y situaciones de violencia. Las mediciones del primer semestre de 2025 mostraron una tendencia similar, con 44,86% de los casos siendo mujeres jóvenes.
Sin embargo, uno de los hallazgos más preocupantes es el crecimiento sostenido entre los varones. Desde 2021 la proporción de casos de ideación suicida en esta población pasó de 13,51% a 18,24%. Asimismo, la ONG señala con preocupación que pasaron de 17 casos en el primer semestre de 2024 a 41 durante el mismo periodo de 2025.
Adolescentes de la comunidad Lgbti también son vulnerables. Casi la mitad de los jóvenes sexodiversos que fueron atendidos en 2024 por el SAP de Cecodap presentaban ideación suicida, una cifra que duplica la media de la población adolescente general. El panorama se agravó en los primeros meses de 2025, donde ocho de cada diez adolescentes Lgbti manifestaron estas ideas.
Según García, la discriminación estructural, la exclusión social y las diversas formas de violencia que enfrentan en su cotidianidad constituyen factores de riesgo severos, los cuales se ven agravados por el temor generalizado a sufrir estigmatización o revictimización al momento de buscar apoyo especializado.
Alberto News
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