Si. son 388 vidas perdidas en carreteras, calles y avienidas de Venezuela a consecuencia de accidentes generados fundamentalmente por inmprudencia al volante y por desperfectos mecánicos, cifras obtenidas del más reciente estudio realizado por el Observatorio de Seguridad Vial (OSV).
En Maracaibo se han registrado un incremento preocupante durante los primeros meses de 2026, posicionándose como un problema crítico de seguridad ciudadana y salud pública. Los accidentes convertidos en tragedias viales en ciudades como Maracaibo, San Francisco y las capitales de la Costa Oriental del Lago, tienen un común denominador, motorizados involucrados, quienes, por diversas causas son víctimas de ellos mismos o victimarios de otros.
Se ha reportado una alta incidencia de choques en lo que va del año, con jornadas donde ocurren múltiples colisiones diarias, afectando principalmente las vías rápidas, siendo las motocicletas las más involucradas, representando una gran parte de los lesionados y fallecidos.

Ante el alto número de incidentes, las autoridades han reforzado la vigilancia, intensificando operativos en los puntos críticos de la ciudad para frenar la imprudencia y el exceso de velocidad. Sin embargo, parece no ser suficiente cuando las cifras lo que hacen es aumentar.
En detalles del OSV

De acuerdo con los registros del Observatorio de Seguridad Vial (OSV), la falta de precaución (imprudencia) y los desperfectos técnicos continúan siendo los factores determinantes en los percances viales.
Durante los primeros tres meses del año, se contabilizaron 388 decesos en todo el territorio nacional, informó la representantes de organismo, Rosibel González.

La estadística que adelanta el OSV, del total de víctimas mortales, 315 corresponden a hombres y 73 a mujeres. Jóvenes que se encuentran en su etapa de mayor productividad laboral los más afectados. La funcionaria reveló una realidad preocupante para quienes utilizan motocicletas con más del 50 % de los fallecidos, un total de 201 personas, pertenecían a este grupo.
González presentó estas cifras como parte de un balance sobre el estado de las carreteras venezolanas durante el primer trimestre, periodo en el cual se registraron 986 siniestros de tránsito.

La vocera enfatizó que incluso un incidente menor, como un derrape, puede derivar en lesiones graves o traumatismos craneoencefálicos que saturan los servicios de emergencia y comprometen la estabilidad financiera de los hogares, obligando a las familias a costear insumos médicos ante la ausencia de coberturas de seguros.
Factores determinantes

El observatorio agrupa las causas de estos eventos en cuatro categorías principales. El factor humano encabeza la lista, abarcando el uso de teléfonos móviles al conducir, el exceso de velocidad, la falta de pericia, maniobras temerarias, la ingesta de alcohol y el cansancio acumulado.
En segundo lugar, se encuentran las fallas mecánicas, tales como la pérdida de frenos o el estallido de neumáticos, afectando tanto a vehículos particulares como al transporte público y a las motocicletas. A esto se suma el factor vial, que incluye el deterioro del pavimento, la ausencia de tapas en alcantarillas y la deficiente iluminación en las arterias viales.

Asimismo, están las deficiencias en el pavimento (huecos), alcantarillas sin tapa o falta de iluminación; y, por último, el factor climático, que son aquellas condiciones adversas como lluvia o llovizna.
De acuerdo con la información suministrada, los estados con mayor incidencia de accidentes incluyen a Falcón, Anzoátegui y Bolívar, además de Distrito Capital, Aragua y Carabobo.
En Aragua, destaca la preocupación por el alto número de atropellamientos de peatones, especialmente adultos mayores, mientras que en Caracas, la Autopista Francisco Fajardo se mantiene como una de las vías más críticas, registrando hasta cinco siniestros diarios.

González precisó que estos datos se obtienen mediante el monitoreo constante de medios digitales, redes sociales y grupos de auxilio vial, ante la carencia de cifras oficiales consolidadas.
No obstante, advirtió que en entidades como Amazonas, Apure y Barinas, la limitación de los medios locales dificulta obtener un registro preciso de la situación en sus carreteras.

Finalmente, la representante del OSV recordó que la seguridad vial es una responsabilidad compartida, subrayando que la accidentalidad no se detiene y requiere de un compromiso individual para reducir el impacto colectivo.
NAM/Observatorio de Seguridad Vial/Fotos: Archivo
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