En el marco de una rueda de prensa organizada por el Comando Intergremial para abordar la crisis de los servicios públicos, el ingeniero Orlando Urdaneta, presidente de la Comisión Eléctrica del Centro de Ingenieros del Estado Zulia (CIDEZ), desglosó con precisión técnica las razones que mantienen a la región sumida en constantes esquemas de racionamiento. El especialista desmontó mitos sobre el suministro energético y presentó un plan viable de recuperación a corto plazo.
Al responder de manera tajante a la interrogante que aqueja a millones de zulianos —¿Por qué se va la luz?— Urdaneta explicó que el estado padece un déficit estructural donde la demanda supera con creces la energía disponible:
«La demanda máxima aproximada que se maneja en el estado Zulia está en el orden de unos 2.250 megavatios (MW). Actualmente, en posibilidad de funcionar (generación local) solo tenemos 696 MW y recibimos aproximadamente 1.300 MW desde el Guri. Cuando hacemos el balance de estas cantidades, nos están faltando unos 250 MW. ¿En qué se convierte eso? En racionamiento. Por eso estamos viviendo la situación de racionamiento continuo».
El colapso térmico: 74% de la generación local está inactiva
El presidente de la comisión eléctrica alertó que la infraestructura de generación propia del estado se encuentra críticamente diezmada. «Lo primero que salta a la vista es que el 74% de la generación que tenemos en el estado Zulia no funciona. Estamos trabajando apenas con el 26%», puntualizó.
Al evaluar plantas icónicas como la Ramón Laguna (Los Haticos), la calificó en condiciones de total inoperatividad: «Hoy por hoy habría que evaluar seriamente qué posibilidad cierta, razonable y económicamente viable hay para poderlas reparar, reconstruir o simplemente sustituirlas por maquinaria nueva» .
El plan de rescate para Termozulia: 8 meses y $168 millones
Para el gremio de ingenieros, la solución no pasa por esperar más energía del Sur-Oriente del país, puesto que los 1.300 MW que llegan del Caroní ya representan el «máximo técnico» que soporta el sistema de transmisión actual. La salida real está en recuperar cuatro unidades clave dentro del complejo Termozulia: Termozulia 1, 3, 7 y 8, que en conjunto inyectarían 620 MW al sistema.
Urdaneta puso sobre la mesa cifras y lapsos sumamente realistas si se actúa con voluntad política y financiera:
«Nosotros hemos hecho una estimación de costos de cuál es la inversión que hace falta… Con una relativa y modesta inversión de unos 168 millones de dólares, que para un país no es una cantidad tan grande, y en un plazo de tiempo de 8 meses contando con los repuestos, nosotros podemos recuperar toda esa generación, ponerla en servicio y vamos a tener 767 megavatios adicionales en nuestra capacidad de generación».
Sin embargo, el vocero gremial criticó la lentitud con la que la estatal Corpoelec ejecuta las obras de la unidad Termozulia 1, cuyos repuestos ya se encuentran en la región: «Desde el comienzo de año se está hablando de esto y todavía no están listos. Para mi gusto, la velocidad de ejecución es lenta. Tenemos que ser más ágiles porque la peor electricidad es la que no se tiene».
El dilema técnico entre General Electric y Siemens
Urdaneta aplaudió como «un paso en la dirección correcta» el reciente memorándum de entendimiento firmado entre el Gobierno venezolano y la trasnacional estadounidense General Electric. No obstante, lanzó una advertencia de exclusividad técnica que obliga a las autoridades a ampliar su visión comercial para poder encender las turbinas zulianas:
«Termozulia 1 es una máquina General Electric, pero la Termozulia 7 y la Termozulia 8 son máquinas Siemens. Tú a General Electric no le compras repuestos Siemens, ni a Siemens le compras repuestos General Electric. Cada quien fabrica lo suyo y vende lo suyo… Así como se está hablando de un acuerdo con General Electric, también vamos a tener que hacer algún tipo de acuerdo con Siemens para que se encargue de lo suyo».
Finalmente, el ingeniero hizo un llamado de urgencia para rescatar Termozulia 3, una unidad de ciclo combinado que lleva más de una década apagada pero que posee una ventaja invaluable: «Esa unidad produce vapor con el calor que estás botando por las chimeneas de las otras y era capaz de producir 170 megavatios sin combustible. Eso es fundamental, porque los costos de combustible en la generación termoeléctrica es el factor mayor».
El Comando Intergremial y la Comisión Eléctrica del CIDEZ instaron a las fuerzas vivas de la región a «empujar entre todos» para exigir que los convenios internacionales prioricen las plantas del Zulia y se detenga el impacto abrumador que el déficit eléctrico causa en la vida y economía del ciudadano.
Gerard Torres / CNP 13860
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