Adolfredo Rafael Matos González, conocido con el alias de «El Monstruo del Modelaje», fue extraditado desde Colombia a Venezuela, donde es requerido por la justicia por su presunta vinculación con una red de explotación y abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes en el estado Zulia.
La entrega se concretó mediante un operativo conjunto entre la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) de la Policía Nacional de Colombia y Migración Colombia, como parte de un procedimiento en el que fueron entregadas a diferentes países siete personas requeridas por autoridades judiciales internacionales.
En el caso de Matos González, sobre quien pesaba una orden de aprehensión y una solicitud internacional, el expediente se encuentra relacionado con presuntos delitos de abuso sexual continuado y difusión de material íntimo de menores de edad. La causa está vinculada con actuaciones judiciales del Circuito Judicial Penal del estado Zulia.
Una academia de modelaje bajo investigación
Las investigaciones apuntan a que el señalado presuntamente utilizaba una academia de modelaje como fachada para captar a sus víctimas, ganarse la confianza de sus representantes y ofrecerles supuestas oportunidades de proyección artística y sesiones fotográficas profesionales.
Sin embargo, las pesquisas determinaron que estas actividades habrían sido utilizadas para cometer delitos contra la integridad sexual de menores de edad.
De acuerdo con las investigaciones relacionadas con el caso, al menos seis niñas, con edades comprendidas entre los 9 y 12 años, habrían sido víctimas de abuso sexual. Asimismo, se indagó sobre la presunta producción, comercialización y difusión de material audiovisual de contenido sexual a través de plataformas digitales.
Antecedentes de una investigación iniciada en 2014
El caso tomó relevancia pública en 2014, cuando funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) realizaron procedimientos en el inmueble donde presuntamente funcionaba la academia.
Durante las actuaciones, los investigadores habrían localizado material fotográfico y audiovisual que pasó a formar parte de las evidencias del expediente. También se investigaron presuntos pagos realizados a las menores por participar en sesiones fotográficas.
En el marco de aquella investigación, Fanny Omaira González de Matos, madre del señalado, fue detenida por su presunta participación y conocimiento de las actividades que se desarrollaban en el establecimiento, según las declaraciones policiales difundidas en ese momento.
Con la extradición de Adolfredo Matos González, el caso vuelve a tomar relevancia en el ámbito judicial venezolano, luego de permanecer fuera del alcance de las autoridades nacionales.
Ahora deberá comparecer ante los órganos de justicia correspondientes para responder por los señalamientos que pesan en su contra.
Por tratarse de un proceso judicial, las responsabilidades penales deberán ser determinadas por los tribunales competentes, respetando las garantías procesales establecidas en la legislación venezolan
