Según la tradición —no registrada en los Evangelios canónicos—, durante el ascenso al Calvario, una mujer llamada Verónica enjugó el sudor y la sangre del rostro de Jesús con un paño de lino. El resultado fue la impresión milagrosa de sus facciones en la tela, conocida como una imagen aqueroiropeta (no realizada por manos humanas). […]