El estruendo de los taladros de Chevron reactivándose en el Lago de Maracaibo no es solo un sonido de recuperación económica; es el martillazo final sobre el ataúd de la «diplomacia petrolera» ideológica. Durante un cuarto de siglo, el crudo venezolano no se midió en barriles, sino en lealtades políticas, alimentando un bloque regional que […]