Historias de fantasmas fueron populares entre los habitantes de Maracaibo en aquellos tiempos en que el alumbrado se hacía con lámparas de querosén. «Por ahí sale un muerto», «Por allá sale la llorona», «Yo escuche el pájaro hueco esta madrugada», «ueco, ueco, ueco», «eso es que va haber un muerto en el barrio», fueron los […]