Esa sería su gran noche. Nada lo impediría. Ni los cuerpos de sus padres todavía tibios y pegajosos por la sangre que manó de sus heridas. Envolvió sus cabezas con toallas y los arrastró hasta ponerlos, uno al lado del otro, en la suite principal. Luego del esfuerzo, cerró el cuarto con llave. A las […]