Eran la 1:23 de la madrugada cuando una serie de explosiones destruyeron la tapa del reactor, liberando a la atmósfera una nube de material radiactivo 500 veces mayor que la de la bomba de Hiroshima. La Unión Soviética intentó inicialmente mantener el silencio, pero la radiación no conoce fronteras: fue detectada en Suecia días después, […]