Por Milly Ordóñez
Febrero y Marzo se convierten en un portal energético decisivo. Una secuencia de acontecimientos astrales concentra movimientos poco habituales que, desde la visión astrológica, representan cierre de ciclos y apertura de nuevas líneas de destino tanto a nivel individual como colectivo.

ACONTECIMIENTO 1 — 28 DE FEBRERO: ALINEACIÓN DE SEIS PLANETAS
El 28 de febrero el cielo es protagonista con la alineación de Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Esta configuración reúne energías de comunicación, amor, expansión, estructura, revolución y espiritualidad profunda actuando simultáneamente. Astrológicamente simboliza un reinicio energético: decisiones que cambian rumbo, oportunidades que se activan y patrones que llegan a su punto final. Cuando seis planetas se alinean, también se nos invita a alinearnos internamente. Si en los últimos meses se ha sentido bloqueo, estancamiento o repetición constante, este es el momento de romper esa inercia. El universo no solo envía señales externas, se manifiesta en el cuerpo, en la intuición y en la conciencia.
ACONTECIMIENTO 2 — 3 DE MARZO: ECLIPSE TOTAL Y LUNA LLENA DE SANGRE EN VIRGO
El 3 de marzo se presenta un eclipse total acompañado de una Luna llena de sangre en el signo de Virgo. Esta combinación intensifica los procesos de cierre y transformación profunda. La Luna llena de sangre simboliza culminación, revelación y emociones llevadas al máximo nivel; Virgo aporta limpieza, orden, depuración y enfoque en lo esencial. El eclipse actúa como un corte energético que marca un antes y un después. Es la invitación a dejar morir el personaje antiguo para permitir el nacimiento de una versión más consciente y auténtica. Muchas personas han experimentado sensación de vacío o confusión desde eclipses anteriores; ese estado de transición forma parte del proceso evolutivo, como la oruga antes de convertirse en mariposa. Este acontecimiento señala cierre y renacimiento simultáneo.
ACONTECIMIENTO 3 — DEL 26 DE FEBRERO AL 20 DE MARZO: MERCURIO RETRÓGRADO
Desde el 26 de febrero y hasta el 20 de marzo se activa el periodo de Mercurio retrógrado, una fase que intensifica revisiones, retrasos, malentendidos y tensiones externas. Durante estos días pueden agitarse escenarios sociales y políticos que despierten temor colectivo o intenten generar confusión. La invitación es mantener el centro, evitar decisiones impulsivas y no caer en provocaciones ni conflictos innecesarios. Mercurio retrógrado no viene a destruir, viene a revisar, corregir y reordenar. Quien actúe con conciencia atravesará este tránsito con mayor claridad y fortaleza.
ACONTECIMIENTO 4 — 20 DE MARZO: EQUINOCCIO Y NACIMIENTO DE LA PRIMAVERA
El 20 de marzo inicia la primavera, símbolo de florecimiento y expansión. Del 20 al 26 de marzo se percibirá un impulso creativo importante: nuevas ideas, proyectos, emprendimientos y decisiones comienzan a activarse con mayor claridad. La energía de la primavera representa nacimiento, crecimiento y manifestación concreta.
Esta secuencia de acontecimientos marca un antes y un después. El cielo ya hizo su movimiento, las semillas energéticas ya fueron sembradas y el tablero se reinicia. Algunos despertarán a nuevas oportunidades y conciencia; otros permanecerán en patrones repetitivos. La energía está disponible, pero requiere decisión, disciplina y alineación interna.
La pregunta es directa: ¿de qué lado decides estar?
Milly Ordóñez
Astróloga y asesora espiritual – Guía en procesos de transformación y alineación energética.

@miliordonez_oficial

