Una situación de alto riesgo mantiene en alerta a conductores, transportistas y habitantes del municipio Baralt, luego de que un severo socavamiento comprometiera la estructura de la carretera Lara-Zulia a la altura del sector El Venado, en la parroquia Manuel Guanipa Matos.
El punto más crítico se encuentra en la conocida curva de Los Muertos, donde la erosión del terreno ha generado un enorme hueco que amenaza con provocar el colapso de uno de los principales corredores viales del occidente venezolano, utilizado diariamente por vehículos particulares, unidades de transporte público y carga pesada.
La magnitud del daño ha obligado a restringir la circulación a un solo canal. En el lugar, ciudadanos han colocado señalizaciones improvisadas para alertar a los conductores sobre el peligro inminente, mientras crece la preocupación por el deterioro progresivo de la vía.
Videos difundidos por usuarios muestran cómo parte de la carpeta asfáltica ha cedido debido al socavamiento, dejando al descubierto una extensa cavidad que compromete la estabilidad de la carretera. La situación se ha agravado con el paso constante de vehículos pesados y las condiciones climáticas registradas en la zona.
Conductores que transitan diariamente por esta arteria vial advirtieron que, de no ejecutarse trabajos de reparación de manera inmediata, el tramo podría desplomarse completamente en cuestión de días, generando graves afectaciones a la movilidad entre los estados Zulia y Lara, además de impactar el transporte de mercancías hacia otras regiones del país.
Habitantes del sector El Venado manifestaron su preocupación por la lentitud en la atención de la emergencia y exhortaron a los organismos nacionales, regionales y municipales a intervenir con urgencia para evitar una situación de mayores consecuencias.
Mientras se espera una respuesta oficial, las comunidades reiteraron el llamado a los usuarios de la vía a extremar las medidas de precaución al transitar por el sector, especialmente durante horas nocturnas, cuando la visibilidad disminuye y aumenta el riesgo de accidentes.
La carretera Lara-Zulia constituye una de las principales conexiones terrestres del occidente venezolano, por lo que un eventual colapso de este tramo representaría un duro golpe para la movilidad, el comercio y la actividad económica de la región.
Con informacion de PEC
