El presidente de Paraguay, Santiago Peña, afirmó este viernes que una eventual transición política en Venezuela será un proceso gradual y no inmediato, tras los recientes acontecimientos que derivaron en la detención de Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, en el marco de una operación militar de Estados Unidos.
Peña señaló que, luego de 26 años de un régimen iniciado en 1999 con Hugo Chávez, Venezuela enfrenta un escenario complejo que requiere una transición ordenada. “Esto no se puede hacer de la noche a la mañana. Va a llevar su tiempo”, declaró a periodistas tras participar en un acto de entrega de kits escolares en la ciudad de San Lorenzo, en el centro del país.
El mandatario paraguayo subrayó que el proceso debe incluir la estabilización interna, la convocatoria a elecciones y la liberación de los presos políticos, como pasos fundamentales para avanzar hacia un nuevo escenario democrático.
Asimismo, Peña recordó que el jueves mantuvo una conversación de más de 30 minutos con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que expresó la disposición de Paraguay a colaborar activamente en el proceso de transición venezolana. En ese sentido, ofreció la experiencia de su país, que en febrero próximo conmemorará 37 años del fin de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).
“Yo no quiero ser un observador”, afirmó Peña, al reiterar que Paraguay, como aliado de Estados Unidos, no pretende permanecer al margen de los acontecimientos y busca participar de manera activa en los esfuerzos internacionales relacionados con la transición en Venezuela.
