La líder opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, declaró en una entrevista con la cadena estadounidense CBS News que su aspiración de llegar a la presidencia de Venezuela está supeditada a que los ciudadanos puedan elegir en comicios libres y justos. Según Machado, este principio es condición indispensable para la restauración de la democracia en el país sudamericano.
Machado enfatizó que su objetivo personal es secundario frente a la necesidad de abrir un proceso de transición política tras la salida del poder de Nicolás Maduro. La dirigente recordó que en las elecciones de 2024 fue impedida de postularse oficialmente, medida que atribuyó al temor del oficialismo de enfrentar una derrota en las urnas.
Ante esa situación, Machado respaldó la candidatura de Edmundo González Urrutia, a quien la oposición venezolana y varios países, incluido Estados Unidos, reconocieron como el ganador legítimo de los comicios, pese a que el chavismo mantuvo el control del gobierno tras una votación ampliamente cuestionada por observadores internacionales.
La opositora subrayó que, en pocos meses, la alternativa democrática logró un respaldo nacional significativo, consolidado en torno a una causa común centrada en la libertad y la democracia, más allá de nombres o liderazgos individuales, lo que, según ella, refleja el deseo de cambio de amplios sectores de la población venezolana.
Machado continúa acumulando apoyo y reconocimiento internacional desde que fue distinguida con el Nobel de la Paz en 2025 por su labor en favor de los derechos democráticos en Venezuela. El reconocimiento ha reforzado su perfil como una figura central en el escenario político de un eventual proceso de transición democrática en el país.
En el contexto regional e internacional, su posición ha generado también debates y análisis entre aliados y críticos, mientras persisten tensiones sobre el futuro político de Venezuela tras la salida de Maduro del poder en enero de 2026.
