Hidrocarburos, electricidad, Banco Central de Venezuela, sistema tributario y trabajo constituyen los pilares del plan de Un Nuevo Tiempo para atraer inversiones, generar empleos, modernizar los servicios públicos y restablecer la confianza mediante reglas de juego claras y transparentes. El partido también alista una propuesta especial para la Costa Oriental del Lago.
Los equipos técnicos especializados de Un Nuevo Tiempo (UNT) avanzan en la elaboración de un conjunto de propuestas urgentes que serán presentadas ante la Asamblea Nacional, con el propósito de construir un marco legal que genere confianza en los inversionistas y se traduzca en mejores condiciones de vida para el pueblo venezolano.
Así lo informó el exgobernador Manuel Rosales Guerrero, en su condición de presidente del partido opositor, quien recordó que desde el año 2019 ha insistido en que “de nada vale tener las mayores reservas petroleras del mundo si las mantenemos bajo tierra mientras la gente carece de salarios justos, hospitales dignos y oportunidades para los jóvenes”.
Rosales, quien ha sostenido de manera consistente su posición contraria a las sanciones y bloqueos, exhortó al desmontaje de aquellas medidas que perturban las relaciones de importación y exportación, por considerar que afectan directamente el desarrollo económico del país.
Explicó que, para atraer inversiones duraderas en áreas estratégicas como petróleo, gas, electricidad, vialidad, industrias y comercios, resulta indispensable reformar las leyes vigentes en esas materias. De lo contrario —advirtió— Venezuela continuará rezagada frente a otras naciones del mundo.
Según el líder político, la coyuntura actual evidencia un marcado interés de importantes empresas privadas en invertir a gran escala y reactivar la industria petrolera y gasífera, lo cual permitiría generar miles de empleos, mejores salarios, mayores impuestos y regalías, así como recursos para relanzar hospitales, acueductos, escuelas, carreteras y sistemas de seguridad ciudadana.
En ese sentido, el partido que preside ultima los detalles de una propuesta de reforma a los artículos 3, 4 y 5 de la Ley de Hidrocarburos, vigente desde el año 2006, cuyo marco legal reservaba a PDVSA el control absoluto —directo o indirecto— de las operaciones, la comercialización y la distribución de las ganancias.
“La nueva propuesta despeja ese camino y constituye un llamado a dejar atrás los excesivos controles oficiales y las trabas burocráticas que condujeron a la ruina del aparato productivo nacional”, afirmó.
Rosales subrayó que ha llegado la hora de apostar por mejores condiciones de vida para todos los venezolanos, sin distinciones políticas, y de atraer inversiones que generen empleo, contratos dignos y un apalancamiento social sin precedentes.
Indicó además que los especialistas de UNT coinciden en que ninguna reforma puede abordarse de manera aislada, sino que debe formar parte de un conjunto coherente de cambios legales que impacten positivamente la economía nacional.
“Es el caso de las leyes del sistema eléctrico, infraestructura, Banco Central de Venezuela, sistema tributario, trabajo, industria y comercio”, precisó.
Finalmente, informó que el plan de UNT se encuentra en su fase final de consultas y que, en las próximas horas, el partido anunciará al país el cronograma para presentar cada una de estas propuestas ante la Asamblea Nacional, en busca del consenso necesario para aprobar, en el corto plazo, las condiciones que permitan el ingreso de inversiones al sistema productivo venezolano.
Adelantó también que en los próximos días dará a conocer un marco legal especial para la Costa Oriental del Lago, región severamente afectada por las expropiaciones. Esta propuesta contempla indemnizaciones, financiamiento y nuevas fórmulas para recuperar de manera expedita el músculo económico de la zona y convertirla nuevamente en uno de los sectores más promisorios de la industria energética nacional.
