La Declaración de Maracay se convirtió en el documento con el que un grupo de exministros, exdiputados, académicos y dirigentes identificados como el denominado «chavismo originario» fijó públicamente su posición sobre el panorama político venezolano.
El texto, presentado durante un encuentro realizado en el estado Aragua con motivo del natalicio del expresidente Hugo Chávez, expone una agenda sustentada en la defensa de la soberanía nacional, la recuperación del control de los recursos del Estado, la promoción de un diálogo político entre venezolanos sin intervención extranjera y el fortalecimiento de la organización social.
Además del documento, los participantes anunciaron la creación de una nueva plataforma denominada Voces por la Independencia Nacional, con la que buscan articular a distintos sectores que se identifican con el proyecto político impulsado por Chávez.
Declaración de Maracay plantea una agenda basada en soberanía, recursos del Estado y diálogo nacional
El documento fue suscrito el pasado 28 de julio en la ciudad de Maracay, estado Aragua, durante una actividad convocada para conmemorar el aniversario del nacimiento de Hugo Chávez. En ese encuentro participaron dirigentes que ocuparon cargos de responsabilidad durante el gobierno del fallecido mandatario y algunos que también ejercieron funciones en los primeros años de la administración de Nicolás Maduro.
La declaración se estructura sobre tres líneas principales que, según sus promotores, buscan abrir un espacio de discusión sobre el futuro político del país desde una perspectiva que reivindica los principios originales del movimiento chavista.
El primer eje está orientado hacia la defensa de la Constitución y de la soberanía nacional. Los firmantes sostienen que Venezuela debe recuperar el control pleno de los recursos provenientes de la actividad petrolera y de otros activos estatales. En el texto afirman que parte de esos recursos permanece bajo la administración de un fondo controlado por el gobierno de Estados Unidos y consideran que el manejo de esos bienes debe regresar al Estado venezolano.
Dentro de ese mismo planteamiento, el documento rechaza lo que sus autores califican como «tutelaje extranjero» sobre las decisiones políticas nacionales. Los participantes sostienen que cualquier solución a la situación del país debe surgir mediante acuerdos construidos entre venezolanos, sin la participación directa de actores externos.
El segundo eje de la Declaración de Maracay se refiere al proceso de diálogo político anunciado para iniciar el 1 de agosto. Los firmantes consideran que esas conversaciones deben desarrollarse bajo principios de transparencia, inclusión y participación amplia de los diferentes sectores políticos, económicos y sociales.
Según el documento, el diálogo debe convertirse en un mecanismo para alcanzar consensos nacionales que permitan atender los principales desafíos del país mediante acuerdos construidos dentro del territorio venezolano.
El tercer componente de la declaración plantea fortalecer la organización política y comunitaria mediante la realización de asambleas, encuentros y espacios de articulación que impulsen la participación ciudadana, la defensa de los derechos de los trabajadores y la promoción de la independencia nacional.
Con la presentación de estos tres ejes, el grupo busca abrir un nuevo espacio de discusión dentro del espectro político identificado con el chavismo.
Exministros, exdiputados y académicos respaldan el documento político
Entre los firmantes aparecen figuras ampliamente conocidas dentro de la trayectoria política del chavismo.
Uno de los nombres de mayor reconocimiento es el de Elías Jaua, sociólogo que ocupó la Vicepresidencia Ejecutiva de la República durante el gobierno de Hugo Chávez. A lo largo de su carrera también dirigió los ministerios de Agricultura, Comunas y Educación, además de desempeñarse como diputado de la Asamblea Nacional.
Otro de los participantes es Reinaldo Iturriza, sociólogo y escritor, quien ejerció como ministro para las Comunas y los Movimientos Sociales y posteriormente asumió la dirección del Ministerio de Cultura.
La lista también incluye al economista y profesor universitario Tony Boza, quien igualmente fue diputado de la Asamblea Nacional por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Junto a ellos suscribieron la Declaración de Maracay dirigentes, académicos y militantes como Jesús Álvarez, Karla Bolívar, Celso Márquez, Aurora Morales, Carmen Yasmira Saravia, Ildemaro Cobos, Cristian Medina, Fernando Rivero, Francisco Hernández, Estela Orraiz, Miguel Mora, Walter Galindo, Eliezer Mora, Luis Felipe del Moral, José Cabrera, Hedy Ramírez, Alfredo Berrueta, Juan Ramón Guzmán, María Alejandra Castillo, Enrique Maestre, Julio Millán, Marvi Calvo, Orlando Sáenz, Jhonny Brito, Adriana Tariba y Diógenes Andrade.
Los participantes anunciaron además la conformación de la plataforma Voces por la Independencia Nacional, concebida como un espacio para coordinar actividades políticas, promover encuentros regionales y desarrollar mecanismos de articulación entre distintos sectores sociales que comparten los planteamientos expuestos en la declaración.
La iniciativa pretende consolidar una instancia de participación desde la cual impulsar debates sobre la situación nacional y promover acciones organizativas en diferentes estados del país.
La iniciativa busca abrir un nuevo espacio de discusión dentro del chavismo
La publicación de la Declaración de Maracay se produce en un contexto marcado por nuevos anuncios relacionados con el diálogo político nacional y por el debate sobre distintos temas vinculados a la soberanía, la economía y el futuro institucional de Venezuela.
Los impulsores del documento consideran que cualquier proceso de negociación debe incorporar a representantes de diversos sectores políticos y sociales para construir acuerdos que respondan a las necesidades del país.
Asimismo, sostienen que el fortalecimiento de las organizaciones de base y la participación ciudadana constituyen elementos necesarios para impulsar propuestas orientadas a la defensa de los intereses nacionales y de los derechos laborales.
La creación de Voces por la Independencia Nacional representa uno de los principales resultados del encuentro celebrado en Maracay. Sus promotores plantean desarrollar asambleas, reuniones y actividades de articulación en diferentes regiones con el propósito de ampliar la participación de quienes se identifican con los principios expuestos en la declaración.
Con este documento, el denominado chavismo originario presenta públicamente una agenda política que reúne planteamientos sobre la soberanía nacional, la administración de los recursos del Estado, el diálogo entre actores venezolanos y la organización social. La Declaración de Maracay pasa así a convertirse en la referencia programática de este grupo, que busca abrir un espacio propio dentro del debate político nacional mediante una propuesta sustentada en esos tres ejes centrales.

Fuente El Venezolano