Las Hermanas Carmelitas de Venezuela destacaron el legado de fe y servicio de la beata Candelaria de San José, de nombre secular Susana Paz-Castillo, al tiempo que reafirmaron sus esfuerzos para allanar el camino e impulsar su pronta canonización ante las autoridades eclesiásticas correspondientes.
La madre Candelaria fue beatificada en abril de 2008, convirtiéndose en la segunda venezolana en recibir esta designación en la historia de la Iglesia católica. Desde la Casa Generalicia de las Hermanas Carmelitas, en Caracas, la congregación insistió en la importancia de estudiar su obra.
«Muchas veces nos falta conocer más a fondo nuestra propia historia para valorar los grandes referentes de fe que tenemos en nuestro país», expresaron portavoces de la orden, extendiendo un llamado a recordar a todos los venezolanos que han puesto sus capacidades al servicio del prójimo

Una misión viva en el país y el extranjero
Ante este escenario, la congregación invitó a la sociedad venezolana a profundizar en la trayectoria de la madre Candelaria de San José, cuya labor social e institucional se mantiene plenamente activa a través de los centros asistenciales y educativos que gestionan.
Actualmente, las Hermanas Carmelitas administran de forma directa la Casa Hogar de Niñas de La Pastora, el Colegio Nuestra Señora del Carmen y la Casa Generalicia de La Campiña en la capital. Asimismo, la orden cuenta con espacios de congregación en los estados Mérida, Táchira y Sucre, además de comedores comunitarios y casas de acogida en el extranjero.
Como parte del llamado a orar por su canonización, la institución invitó a los feligreses y laicos a visitar las instalaciones de La Campiña en Caracas, detallando los horarios de sus actividades litúrgicas regulares:
- Lunes, miércoles y viernes: Misas a las 6:00 p. m.
- Domingos: Celebración eucarística a las 11:00 p. m.
- Actividades complementarias: Misas por los enfermos, rosarios de adoración y jornadas de apostolado.
El requisito para la canonización
Para que se concrete la elevación a los altares como santa de la Iglesia universal, el derecho canónico exige la comprobación científica y teológica de un segundo milagro atribuido a la intercesión de la beata.
El primer milagro documentado y aprobado por el Vaticano se remonta al año 1995, cuando la ciudadana Rafaela Meza, quien presentaba un embarazo de alto riesgo con preeclampsia severa, recibió un diagnóstico médico donde un ecosonograma indicaba la ausencia de signos vitales en el feto. Tras orar con devoción ante una estampa de la madre Candelaria entregada por una religiosa, el equipo médico constató de forma imprevista y sin explicación científica que el bebé se encontraba con vida.
Noticia Al Día / Con información de Caraota Digital
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