El traslado de niños en motocicletas es una práctica común en diversas regiones del mundo, pero también representa un alto riesgo para la seguridad de los menores. En países como Venezuela, las autoridades han implementado restricciones para minimizar accidentes, alineándose con normativas internacionales que buscan proteger a los más vulnerables en las vías.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido sobre los peligros asociados a esta práctica y ha propuesto directrices para reducir el número de incidentes. Jonathan Quantip, paramédico y presidente de la ONG Ángeles de las Vías, señala que esta problemática es recurrente en Latinoamérica y otras regiones del mundo, debido a la falta de regulación efectiva y al desconocimiento de medidas de seguridad adecuadas.
Medidas esenciales para un transporte seguro
Expertos en seguridad vial insisten en que los niños deben viajar únicamente si cumplen ciertos requisitos físicos y de desarrollo. Por ejemplo, no es recomendable que sean transportados en motocicletas si no pueden apoyar los pies en los posapiés, ya que esto indica que no tienen el tamaño suficiente para mantenerse estables durante el trayecto. Además, la posición correcta en la moto es detrás del conductor, evitando comprometer el equilibrio y la capacidad de maniobra del mismo.
El uso de implementos de protección adecuados es otro punto clave. Un casco diseñado específicamente para niños es esencial, ya que los cascos de adulto no ofrecen el ajuste ni la protección necesarios. Aunque en algunos países existen asientos especiales para menores en motocicletas, su acceso sigue siendo limitado en Venezuela. Como alternativa, han surgido productos como arneses de seguridad que se fijan entre el conductor y el niño para proporcionar mayor estabilidad.
Un problema que requiere atención inmediata
El incumplimiento de estas recomendaciones puede derivar en accidentes con consecuencias graves. Las autoridades han tomado medidas en distintas ciudades para restringir el traslado de menores en motos, generando debates sobre la efectividad y aplicación de estas normativas. Sin embargo, más allá de la legislación, es crucial generar conciencia entre padres y cuidadores sobre la importancia de adoptar prácticas seguras al momento de transportar a un niño en estos vehículos.
Implementar soluciones viables y reforzar las regulaciones podría marcar una diferencia significativa en la reducción de accidentes.
NAM/Agencias
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