Las urnas han comenzado a cerrar formalmente este martes en las primeras zonas de Indiana y Kentucky, marcando el inicio del escrutinio en las elecciones de medio término de 2026. Mientras estos dos estados dan los primeros pasos en el recuento, la votación continúa a pleno rendimiento en la gran mayoría de Estados Unidos, donde los centros permanecen abiertos y se preparan para el cierre escalonado en las próximas horas.
El desarrollo de la jornada no ha estado exento de contratiempos logísticos en estados con batallas electorales determinantes.
- Las autoridades del condado de Chester, Pensilvania, anunciaron una prórroga de 30 minutos en el horario de votación para tres recintos electorales. La medida responde a fallos en la configuración de las máquinas de votación que retrasaron la apertura de centros al oeste de Filadelfia, permitiendo a los electores emitir su voto hasta las 8:30 p. m. (hora del Este).
- Los funcionarios del estado acordaron extender la apertura de cinco centros de votación tras reportarse demoras por problemas informáticos. La ampliación más prolongada se otorgó en el condado de Columbus (45 minutos adicionales), mientras que colegios en los condados de Hertford, Lenoir y Wilson permanecerán abiertos entre 15 y 30 minutos más.
A raíz de estas prórrogas y de la reunión extraordinaria de la Junta Electoral del Estado para evaluar la situación, la publicación inicial de los datos oficiales en Carolina del Norte podría sufrir un retraso de una hora, pasando de las 7:30 p. m. a las 8:30 p. m. (hora local).
- El desenlace de esta contienda determinará la correlación de fuerzas en el Capitolio y la capacidad del presidente Donald Trump para impulsar su agenda legislativa durante los dos últimos años de su mandato.
El clima de polarización previa se reflejó en las declaraciones del propio mandatario en la víspera de la votación, advirtiendo de que se convertirá en «el señor veto» si la oposición demócrata logra arrebatar el control del Congreso a los republicanos, al tiempo que alertó de que una derrota total en ambas cámaras y la Presidencia supondría el fin del país tal como se conoce.