Los trabajos se ejecutarán en la estación de bombeo de Mamo y en la planta de tratamiento de agua potable de Naiguatá. Desde la emergencia, Unicef ha desarrollado distintas acciones que han permitido garantizar el acceso a agua segura a 16.661 personas. El organismo informó que ha conseguido movilizar 25,7 millones de dólares de los 65,7 millones requeridos para su respuesta general ante los terremotos
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Ministerio para la Atención de las Aguas tienen previsto comenzar en octubre la rehabilitación de dos infraestructuras esenciales para el suministro de agua potable en el estado La Guaira, afectadas por los terremotos registrados en junio.
Los trabajos se ejecutarán en la estación de bombeo de Mamo y en la planta de tratamiento de agua potable de Naiguatá, instalaciones cuya recuperación permitiría mejorar el servicio para unas 250.000 personas, incluidos alrededor de 76.200 niños.
En la estación de bombeo de Mamo se estima que las obras beneficiarán a unas 150.000 personas, entre ellas 45.700 menores. En Naiguatá, la rehabilitación de la planta de tratamiento alcanzaría a otras 100.000 personas, incluidos aproximadamente 30.500 niños.
Los movimientos telúricos provocaron daños en distintos sistemas de agua y saneamiento de La Guaira, afectando el acceso al servicio y aumentando los riesgos sanitarios para las comunidades, especialmente para la población infantil.
Desde la emergencia, Unicef ha desarrollado distintas acciones que han permitido garantizar el acceso a agua segura a 16.661 personas, entre ellas 5.079 niños. No obstante, algunas comunidades todavía dependen de camiones cisterna y otras soluciones temporales para cubrir sus necesidades.
La organización advirtió que las lluvias intensas, la disponibilidad limitada de proveedores y el incremento de los costos operativos están dificultando la continuidad de estas medidas provisionales.
Las nuevas obras contemplan ampliar la capacidad de bombeo y aumentar la producción de agua potable para mejorar el volumen que llega a las redes de distribución. También se prevé recuperar los sistemas de filtración y cloración y reemplazar equipos de bombeo para garantizar un servicio más continuo y confiable.
Manuel Rodríguez Pumarol, representante de Unicef en Venezuela, explicó que durante la primera etapa de respuesta la prioridad fue garantizar agua segura para los niños. Sin embargo, señaló que la recuperación debe avanzar hacia soluciones permanentes que permitan mantener los servicios esenciales en el tiempo.
Unicef llamó a los socios nacionales e internacionales a mantener el respaldo financiero y operativo para acelerar la recuperación de los servicios de agua, saneamiento e higiene en las zonas afectadas.
El organismo informó que ha conseguido movilizar 25,7 millones de dólares de los 65,7 millones requeridos para su respuesta general ante los terremotos, lo que representa una brecha de financiamiento de 40 millones de dólares.
Para las acciones específicas de agua, saneamiento e higiene, Unicef indicó que dispone actualmente de cerca de 24 % de los recursos necesarios.
La organización aseguró que continuará brindando asistencia técnica, suministros y apoyo operativo para facilitar la transición de las medidas de emergencia hacia sistemas de agua más estables y sostenibles para las comunidades afectadas.
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