Una situación de extrema vulnerabilidad sacude al sector Monte Oscuro del municipio Lagunillas. La señora Magaly Veliz, de 74 años, atraviesa una crisis humanitaria personal que pone en riesgo su vida y la de sus cuatro nietos menores de edad, quienes dependen enteramente de ella.

A pesar de enfrentar una discapacidad física, la señora Veliz se ve obligada a trabajar en labores domésticas en casas de familia para intentar llevar el sustento diario a su hogar. Sin embargo, sus ingresos son insuficientes para cubrir la alimentación básica y, mucho menos, para reparar la infraestructura de su vivienda, la cual presenta un estado crítico de deterioro.
La vivienda, que sirve de refugio para cinco personas, se encuentra en condiciones deplorables. Los techos están prácticamente inservibles, lo que provoca que, durante las temporadas de lluvia, la casa se inunde completamente. Las paredes, cargadas de grietas que se ensanchan cada día, amenazan con desplomarse, convirtiendo cada habitación en un lugar de alto riesgo para la abuela y sus nietos.

A esta precaria situación se suma la carencia de servicios básicos. La falta de gas doméstico ha obligado a la señora Magaly a cocinar diariamente a leña, una tarea extenuante que, sumada a su condición física, compromete seriamente su salud respiratoria y su integridad física.
La carga familiar de la señora Veliz es significativa. Desde hace años, asumió la crianza de sus cuatro nietos, quienes fueron dejados a su cargo desde la infancia. La situación se torna aún más compleja al considerar que uno de los menores tiene una condición (Síndrome de Down) lo que requiere cuidados, atención y una estabilidad alimentaria que hoy, lamentablemente, es inexistente.

“Mi lucha diaria es conseguir qué comer para mis nietos. Solo quiero que tengan un techo seguro y no tener miedo de que la casa se nos caiga encima cuando llueve”, expresó con evidente angustia la afectada.
Ante este escenario, la señora Magaly Veliz eleva un clamor desesperado a las autoridades municipales de Lagunillas y al gobernador del estado Zulia. La solicitud es clara: requieren intervención inmediata para la rehabilitación de su vivienda —techo, paredes y estructura— y ayuda constante con alimentación y atención para el menor con condiciones especiales.

La abuelita Magaly requiere la solidaridad de quienes puedan colaborar para evitar una tragedia. La integridad de una anciana y cuatro menores de edad depende de una pronta respuesta institucional y del apoyo ciudadano.
Periodista Elianis Mosquera
C.N.P 26.415
