En comparación con junio, el más reciente índice de riesgo país de 7.193 puntos subió 568 unidades pero, en contraste con el cierre de 2025, este marcador ha caído en 5.481 enteros en valores absolutos.
Venezuela mantuvo, al cierre de julio, el mayor indicador de riesgo país de América Latina, con un Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI, por sus siglas en inglés) de 7.193 puntos, a pesar de que el marcador ha venido mejorando sensiblemente desde el inicio de 2026.
En comparación con junio, el más reciente índice de riesgo-país subió 568 puntos -8,57% en términos relativos- pero, en contraste con el cierre de 2025, este marcador ha caído en 5.481 enteros en valores absolutos, equivalente a un descenso de 43,25% en términos relativos.
En los últimos 12 meses registrados, el índice EMBI de Venezuela ha caído en 62,15% que, en valores absolutos, equivale a un descenso de 11.809 puntos.
De acuerdo con el análisis publicado por Bloomberg Línea, el problema de base es el prolongado default de deuda externa que ya se extiende por casi una década.
La situación comenzó a mejorar cuando las sanciones petroleras fueron ampliamente flexibilizadas y la administración Trump inició un esfuerzo por promover inversiones en el sector hidrocarburos.
Posiblemente, temas estructurales como la continua depreciación del bolívar por el aumento constante del tipo de cambio, la presión inflacionaria y las limitaciones para el crecimiento, entre ellas la restricción crediticia, siguen siendo fardos pesados para un relanzamiento de la economía.
La coyuntura impacta el riesgo
En el plano coyuntural, los movimientos telúricos del pasado 24 de junio, aunque con una afectación territorial limitada, han generado incertidumbre sobre las proyecciones económicas por el elevado costo fiscal que tendrá superar los graves daños.
Por ejemplo, el Gobierno decidió aplicar un programa de subsidios para la adquisición de viviendas por parte de las familias afectadas, cuyo costo ha sido preliminarmente calculado en alrededor de 350 millones de dólares como mínimo, ya que habría que financiar alrededor de 6.000 unidades.
Hay que precisar que el índice de riesgo-país de Venezuela -un baremo calculado por JP Morgan- ha registrado una tendencia decreciente desde niveles superiores a 20.000 puntos básicos reportados durante 2024.
El contexto regional
Uruguay y Chile, en ese orden, fueron los países con menor riesgo-país de América Latina, con indicadores de 68 y 94 puntos, respectivamente.
Paraguay con 106 puntos; Perú con 103 y Guatemala con 122 enteros completan el quintento de naciones de la región con menor índice EMBI.
Argentina, sometida a duras reformas económicas de corte liberal, cerró julio pasado con un puntaje de 434 puntos y todavía sigue entre las tres naciones latinoamericanas con mayor riesgo solo superada por Venezuela y Ecuador.
En concreto, el EMBI argentino cerró julio pasado en 434 puntos, 296 enteros por debajo del indicador que reportó en el mismo mes de 2025 y 1.121 unidades inferior al riesgo que la nación suramericana encajó en julio de 2024. La tendencia es clara.
Otro caso relevante es Colombia, ya que el triunfo del liberal Abelardo de la Espriella evidentemente mejoró las expectativas, por lo que el país registró un índice EMBI de 195 puntos en julio, 111 enteros inferior al indicador del mismo período de 2024.
Brasil se encuentra en la mitad de tabla de posiciones de un virtual ranking latinoamericano: sus bonos presentaban una sobretasa de 177 puntos al terminar julio. México, en tanto, ofrecía un rendimiento algo superior: 210, informa Business Línea.
«El riesgo país es un indicador que refleja cómo evalúan los mercados financieros la capacidad y la disposición de un Estado para cumplir con el pago de su deuda. En la práctica, expresa el sobrecosto que enfrenta un país para financiarse en comparación con Estados Unidos: cuanto más alto es el indicador, mayor es la tasa de interés que exigen los inversores», precisa el medio especializado.
bancaynegocios
Recuerda seguirnos en nuestra NUEVA CUENTA INSTAGRAM , TIKTOK Y WHATSAPP
