El ministro del Interior español aseguró que unas 70.000 personas ya retornaron al país vecino. Madrid estudia la situación de quienes permanecen en Ceuta para determinar quiénes pueden quedarse. España reporta una reducción de 30 % en las entradas irregulares durante 2026
El Gobierno español aseguró este martes que unas 70.000 de las 72.000 personas que ingresaron a la ciudad autónoma de Ceuta la semana pasada ya regresaron a Marruecos, en medio de la crisis migratoria registrada en la frontera.
El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, explicó que las autoridades analizan ahora la situación del resto de los migrantes que permanecen en la ciudad, fronteriza con Marruecos, para determinar quiénes tienen derecho a permanecer en territorio español.
Durante una rueda de prensa posterior a la reunión de ministros del Interior de la Unión Europea, Grande-Marlaska señaló que el Gobierno tramita los casos de quienes aún no han regresado a Marruecos y aseguró que aquellos que no cumplan con los requisitos para permanecer en España serán expulsados, bajo el cumplimiento de la legislación española, las normas internacionales y las garantías de derechos humanos.
Los ministros europeos expresaron su solidaridad con España ante la situación registrada en Ceuta y destacaron la necesidad de reforzar la lucha contra las redes de tráfico de migrantes, así como mejorar los mecanismos de prevención frente a nuevas llegadas masivas.
Grande-Marlaska afirmó que el Gobierno español no recibió advertencias de los servicios de inteligencia que permitieran anticipar una crisis de la magnitud registrada la semana pasada. Según explicó, las autoridades esperaban un incremento de las llegadas irregulares propio del verano.
El ministro señaló además que el aumento pudo estar relacionado con un posible efecto de una sentencia del Tribunal Supremo español sobre las denominadas “devoluciones en caliente”, que permiten expulsiones inmediatas desde Ceuta y Melilla hacia Marruecos.
De acuerdo con el funcionario, las medidas implementadas por España han permitido reducir en 30 % las entradas irregulares al país durante 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior.
La situación migratoria había comenzado a intensificarse durante los días previos a la llegada masiva. En una sola semana, unas 1.000 personas ingresaron a Ceuta, principalmente a nado, antes de la crisis registrada el jueves.
El Gobierno español también defendió el refuerzo de los dispositivos de seguridad en la ciudad autónoma. Grande-Marlaska indicó que actualmente Ceuta cuenta con 10 % más de policías nacionales y guardias civiles de forma permanente que en 2018.
Entre las medidas adoptadas se encuentra la instalación de una barrera neumática y boyas destinadas a establecer un límite físico en el mar entre España y Marruecos, además de otras inversiones en materia de seguridad fronteriza que, según el Ejecutivo, ya están en ejecución
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