En un gesto de hermandad y compromiso social, el pasado viernes 17 de julio, el Club Árabe de ciudad Ojeda se convirtió en el escenario de una emotiva jornada recreativa dirigida a niños y niñas provenientes de La Guaira, quienes recientemente llegaron al municipio Lagunillas tras resultar afectados por el doble terremoto.

La actividad, que logró reunir a aproximadamente 35 infantes, entre los visitantes y niños de la comunidad local, tuvo como objetivo principal ofrecer un espacio de esparcimiento, integración y acompañamiento emocional para las familias desplazadas.
Mazin Alcatib, presidente del Club Árabe de ciudad Ojeda, expresó el sentir de su organización al abrir las puertas de la institución: “Hoy se reúne la solidaridad y la empatía. Nosotros, como comunidad árabe de ciudad Sweida, recordamos que Venezuela abrazó a muchísimos de los nuestros en su momento, y hoy nos corresponde a nosotros devolver ese mismo abrazo fraterno”.

La jornada fue posible gracias a la articulación de diversas organizaciones, destacando el rol fundamental del Sistema de Orquestas. Emilio Contreras, representante del sistema, explicó que esta iniciativa forma parte del programa “Sonidos que Abrazan”.
“Nuestra búsqueda es brindar un momento distinto a estas personas y facilitar que, de algún modo, vayan integrándose a través de la convivencia con los demás niños”, puntualizó Contreras. La jornada estuvo amenizada por presentaciones musicales de la orquesta y el despliegue de animadores infantiles, logrando transformar el ambiente en un espacio de alegría y distracción.

Mary Silva, una de las organizadora del evento, destacó el esfuerzo titánico realizado desde el primer día para localizar a las familias que han llegado al municipio, con el fin de brindarles apoyo y calor humano.
“Esta actividad fue satisfactoria tanto para quienes colaboramos como para quienes recibieron este pequeño detalle. Agradecemos a todos los que dieron su granito de arena, desde los payasitos hasta cada persona que ha donado suministros”, señaló Silva.
Asimismo, la organizadora envió un mensaje contundente a toda la colectividad de Lagunillas: “Todavía hay mucho por hacer. El llamado es a no dejar de ayudar; cada donación cuenta y cada gesto es vital para las familias que han llegado aquí, así como para los insumos que seguimos enviando a las zonas directamente afectadas”.
La jornada concluyó con un mensaje de unidad y resiliencia, reafirmando que ciudad Ojeda se mantiene como un municipio solidario dispuesto a tender la mano a quienes más lo necesitan en momentos de dificultad.
Periodista Elianis Mosquera
C.N.P 26.415

