Más de 40 familias se encuentran en una situación de vulnerabilidad extrema al cumplir más de 16 días sin servicio eléctrico en su sector, tras la explosión de tres transformadores propiedad de PDVSA que alimentaban a las comunidades Tamarito, Rodeo 2, Cuadrante 3 y Las Granjas 1 del municipio Lagunillas, estado Zulia. A pesar de los reportes realizados ante PDVSA, Corpoelec y la plataforma VenApp, los vecinos denuncian una falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades competentes.

Aracelis Becerra, vocera de los afectados, expresó su profunda preocupación ante la falta de soluciones, señalando que la crisis afecta a niños, adultos mayores y personas con condiciones de salud críticas.
«Necesitamos una respuesta, ¿de quién dependemos? ¿Qué vamos a hacer? No queremos saturar los transformadores de Corpoelec porque sería cometer un error. Exigimos que se restituyan nuestros transformadores y que las autoridades se aboquen a resolver este problema que afecta a más de 40 hogares», enfatizó Becerra.
La representante comunitaria explicó que la sobrecarga que provocó la falla fue causada, presuntamente, por una alta demanda irregular. Se estima que cerca de 200 familias se encuentran conectadas de manera ilegal a estas unidades de PDVSA, gozando simultáneamente del servicio eléctrico de esta estatal y de Corpoelec. Ante esto, los afectados hacen un llamado urgente a los cuerpos de seguridad para que brinden el acompañamiento necesario a PDVSA con el objetivo de eliminar estas tomas clandestinas que ponen en riesgo la estabilidad del sistema eléctrico local.
Ante la gravedad de la situación, el alcalde José Mosquera se hizo presente en el sector Las Granjas para escuchar de primera mano la problemática que enfrentan los habitantes. Durante el encuentro, el burgomaestre se comprometió a establecer enlaces directos con el gobernador del estado Zulia, Ing. Luis Caldera, para canalizar una solución técnica definitiva a la brevedad posible
Caso crítico: Yonahiker necesita apoyo urgente
Dentro de la comunidad, la situación más dramática es la de Yonahiker, un joven de 27 años con una condición de salud que lo obliga a depender de un respirador artificial para mantenerse con vida. Su familia, de escasos recursos, se mudó a este sector buscando mayor estabilidad eléctrica.
Aunque gracias al apoyo de vecinos y fundaciones lograron adquirir una planta eléctrica, la familia enfrenta ahora la imposibilidad de costear el combustible necesario para su operatividad. La planta requiere 20 litros de gasolina diarios, un gasto inalcanzable para su precaria situación económica.
Llamado a la solidaridad: La comunidad, en conjunto con la Fundación Amor y Luz, hace un llamado urgente a la solidaridad de los ciudadanos, instituciones y entes públicos para atender dos necesidades prioritarias mientras se resuelve la falla eléctrica:
- Donación de combustible: Cualquier cantidad de combustible (2, 3 o más litros) es vital para mantener operativo el respirador de Yonahiker.
- Insumos médicos: El joven requiere insumos para su tratamiento diario.
Quienes deseen brindar apoyo solidario pueden contactar a través de los canales de atención de la Fundación Amor y Luz o acudir a la comunidad, donde los vecinos permanecen organizados esperando una respuesta definitiva por parte de PDVSA y Corpoelec para el restablecimiento del servicio eléctrico.
Periodista Elianis Mosquera
C.N.P 26.415
