Hay una vieja advertencia que los abuelos de la Calle Derecha solían repetir en voz baja: «Cuando la lluvia de un sábado borra el horizonte, no mires demasiado tiempo hacia el puerto». Para muchos, es solo una superstición de pescadores; para otros, es un fenómeno que por años ha erizado la piel de centenares de testigos.
El Relato: La Sombra entre los Relámpagos

La historia nos remonta a finales de 1800. Se dice que durante una tormenta eléctrica que iluminó el Lago como si fuera de día, un bergantín cargado de secretos desapareció frente a las costas de la ciudad. No hubo naufragio, solo un silencio absoluto bajo la lluvia.
Desde entonces, algunos residentes del centro histórico aseguran que, en las noches de lluvia intensa de sábado, se escucha el golpe rítmico de una bota de cuero sobre el empedrado mojado. No es un sonido al azar; es el paso de alguien que busca una dirección que ya no existe.
Las lluvias de los sábado, las mas espeluznantes

Corría la noche del sábado 25 de abril, una noche de lluvia como la de hoy, apenas una semana después, Un taxista de una reconocida plataforma digital reportó haber visto a un hombre con atuendo de otra época, empapado pero sin soltar un maletín de madera, parado justo frente de la entrada del malecon.
«Le hice señas para que subiera, afuera caía el diluvio. Cuando parpadeé por un relámpago, la calle estaba vacía. Solo quedó el rastro de agua dulce en el sitio donde estaba parado», relata el taxista que prefirió el anonimato.
¿Realidad o Histeria Colectiva?
¿Es posible que la energía del Relámpago del Catatumbo, en noches de tormenta, actúe como un puente hacia el pasado? Historiadores locales mencionan la existencia de túneles olvidados bajo el casco histórico de Maracaibo, que conectaban las casas coloniales con el puerto. ¿Podría este «pasajero» ser el guardián de algo que quedó enterrado allí hace dos siglos?
Gerard Torres / CNP. 13860
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