Estos rubros tienen bajo precio y rinden para alimentar a familias enteras, siendo fáciles y rápidos de preparar.
El arroz, la pasta y la harina de maíz son los pilares indiscutibles —la verdadera «tabla de salvación»— de la dieta diaria en Maracaibo. Ante las dificultades económicas y la inflación persistente que golpea a la capital zuliana, estos tres carbohidratos se han consolidado como el salvavidas indispensable para garantizar el alimento en el hogar.

Este «trípode» alimenticio constituye la base fundamental de la nutrición en el país, pero cobra un matiz particular en la mesa zuliana, donde se fusiona con sabores intensos y autóctonos. Sin embargo, la dependencia de estos rubros no es casual: el costo de la carne roja, el pollo y otras proteínas ha escalado drásticamente, obligando a las familias a priorizar los carbohidratos para obtener la energía necesaria.
La brecha económica
En Maracaibo, el costo de la canasta alimentaria superó los 600 dólares durante el primer bimestre de 2026. Esta cifra sitúa a los productos de primera necesidad como la única opción asequible frente a proteínas que hoy resultan prohibitivas.
Harina de maíz: Indispensable para la arepa del desayuno y la cena
Arroz y pasta: Los favoritos por su rendimiento para alimentar a familias numerosas y su rapidez de preparación.
Incluso el plátano con queso, estandarte de la gastronomía regional, ha pasado a ser considerado un «lujo» debido al incremento en sus precios.Una «dieta de resistencia»
Aunque la gastronomía zuliana goza de fama mundial por su abundancia, la brecha entre los ingresos reales y el costo de la vida ha impuesto una dieta de resistencia.
«El exceso de carbohidratos sin una adecuada ingesta de proteínas y vegetales representa una preocupación de salud pública», advierten nutricionistas, señalando el desequilibrio nutricional que atraviesa la región.
Dentro de los tres golpes
La arepa sigue garantizando los «tres golpes» (desayuno, almuerzo y cena), aunque a menudo deba servirse «lisa» o con rellenos limitados.
Tesoros culinarios como la macarronada o el arroz con pollo, que antes representaban un festín, hoy se simplifican al máximo para no perder la sazón marabina bajo presupuestos de guerra.
El zuliano figura entre los mayores consumidores de pasta, sirviéndola casi a diario, aunque la tradicional lluvia de queso hoy sea más medida.
El arroz permanece como el acompañante eterno de los almuerzos y pieza clave del pabellón criollo, resistiendo como el último bastión de una mesa que lucha por no quedar vacía.
Noticia al Día / Foto: Cortesía
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