En una contundente rueda de prensa realizada este jueves en el municipio Lagunillas, los representantes del Movimiento Sindical 21 de Enero alzaron su voz para denunciar la precariedad laboral que atraviesa el sector petrolero. Los dirigentes exigieron a la administración de PDVSA y a su directiva la restitución inmediata de los beneficios contractuales, un salario digno y el cese de las políticas de «bonificación» que han pulverizado el poder adquisitivo.

«Sin salud, sin salarios y sin condiciones»
Henry Sánchez, directivo del Movimiento sindical 21 de Enero, fue enfático al señalar que, aunque el sector ha respondido al llamado de aumentar la producción a 1.250.000 barriles diarios, el esfuerzo de los trabajadores no se traduce en bienestar.
«Hemos venido acompañando la producción sin TEA (Tarjeta de Alimentación), sin salud, sin salarios y sin condiciones «, afirmó Sánchez.
El dirigente presentó ante los medios de comunicación unas exigencias que se resumen en dos puntos críticos:
Emergencia de Salud: Exigen la recuperación de las 22 clínicas propias de la industria. Denunciaron que actualmente solo operan de forma limitada la clínica Sur (al 40%) y el hospital Coromoto, cuya capacidad de 120 camas es insuficiente para atender a una población de 90.000 pacientes y un promedio de 400 emergencias semanales.
Salario Digno según la Ley: Solicitan que los acuerdos con empresas transnacionales respeten la Ley Orgánica de Hidrocarburos. El movimiento propone un salario base de $1.500 mensuales más una TEA de $1.000, para alcanzar un ingreso que permita recuperar la calidad de vida perdida en la última década.
Deuda con los jubilados y rechazo a los bonos
La situación de los jubilados también fue protagonista. El movimiento propuso la creación de un fondo especial para cancelar la deuda del fondo de pensiones, la cual estiman en $18.000 por cada trabajador.
Por su parte, el Capitán Carlos Márquez, directivo sindical, aclaró que la lucha es estrictamente gremial. «Los sindicatos no son partidos políticos, son la herramienta de defensa del trabajador. No hay aumento salarial real desde marzo de 2022; el sueldo base de 130 bolívares es una burla», señaló.
Márquez cerró la intervención exigiendo la eliminación definitiva de la circular 27/92, instrumento que calificó como el origen de la precarización laboral en la industria. «Esa circular vino a factorizarnos y a intentar arrodillarnos al quitarnos todo, pero nuestra dignidad sigue intacta. No queremos más bonos; los bonos no son salario», concluyó.
El Movimiento 21 de Enero aseguró que el miedo se ha perdido y que continuarán las acciones de presión hasta que se aplique un plan integral de salud y se garantice un sueldo ajustado a la canasta básica nacional.
Periodista Elianis Mosquera
C.N.P 26.415

