Noticias Col
miércoles, 21 de enero del 2026
Noticias Col

China pasó de prestar a cobrar: Venezuela es el país que más le debe dinero

La presencia financiera de China en América Latina y el Caribe entró en una nueva fase centrada en administrar las deudas acumuladas a lo largo de los años por los países de la región, con amortizaciones y renegociaciones, en tanto que el financiamiento nuevo es casi inexistente.

“Hubo un período en el que el crédito público chino se convirtió en una fuente importante de financiamiento para varios gobiernos de la región”, dijo a Bloomberg Línea Jonathan Fortun, economista del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).

“Ese período se cerró. Lo que quedó es un conjunto de relaciones bilaterales en las que el volumen histórico de préstamos convive con una realidad actual marcada por amortizaciones, renegociaciones y una oferta de financiamiento nuevo prácticamente inexistente”, señaló Fortun.

Aunque la relación pasó de esa fase de grandes desembolsos en Latinoamérica y el Caribe a una de administración de los pasivos, la región se enfrenta a un panorama de compromisos financieros adquiridos con China que debe cumplir.

Venezuela mantiene la mayor exposición crediticia a China, con US$59.200 millones desde 2005, de acuerdo con cifras recopiladas por el IIF, una asociación empresarial mundial de instituciones financieras.

Fortun dice que si hay un cambio de régimen en Venezuela, la relación con China no se resolvería de inmediato, pero sí se abriría una ventana para reestructurar y clarificar el stock real de deuda. “Hay precedentes de que China puede ser flexible cuando busca evitar un default desordenado”.

En el caso venezolano, la complejidad es mayor porque una parte significativa de la relación financiera se estructuró mediante envíos de crudo a China como forma de repago, con múltiples ajustes operativos a lo largo del tiempo.

Luego de Venezuela, la mayor deuda con China se concentra en Brasil (con US$32.400 millones), con la característica de que este es el principal socio del gigante asiático y mantienen intereses comunes en estrategias como el bloque de los Brics.

Después vienen Ecuador (US$11.800 millones, tras recortes por reestructuraciones), Argentina (US$7.700 millones, incluyendo el swap activo) y Bolivia (US$3.200 millones, donde el país asiático es acreedor clave).

Según Fortun, “la región opera hoy con un mapa de exposición que no refleja expansión, sino madurez. Los países que recibieron los mayores flujos atraviesan etapas muy distintas”.

Venezuela continúa siendo el caso más complejo, porque los montos acumulados en la etapa de mayor financiamiento chino fueron enormes, pero el volumen vigente es solo una fracción.

“La secuencia de interrupciones de pago, extensiones y refinanciaciones convirtió la relación financiera en un mosaico difícil de interpretar desde una simple acumulación histórica”, anotó el analista del IFF.

En algunos casos, la relación con China se mantiene mediante instrumentos de liquidez que cumplen una función táctica, como el swap de Argentina, que influye en la gestión de reservas y en la política cambiaria.

En otros casos, como el de Ecuador, la relación se reorganizó en torno a reestructuraciones que redujeron cargas que en su momento fueron decisivas para el balance fiscal, señala Fortun.

En el contexto económico actual, China también está buscando ser mucho más estratégica y “no prestar a gobiernos que pueden tener problemas para repagar”, explicó a este medio el director para la región Andina de la consultora Control Risks, Theodore Kahn.

“China también perdió mucha plata con todos los préstamos que hizo a Venezuela, que luego no ha podido repagar. China ha mostrado cierta flexibilidad y hemos visto reestructuraciones de la deuda en Ecuador y de Surinam estos años”, anotó el especialista de Control Risks.

El trasfondo de los acuerdos

“Los estudios comparativos muestran que los préstamos oficiales de China suelen ser menos transparentes que los de los acreedores multilaterales y varios bilaterales más tradicionales”, dijo a Bloomberg Línea Rafael Pampillón, profesor de Economía en el IE Business School, de España.

En la práctica, señala que la financiación china es menos transparente frente a los organismos multilaterales, al considerar que ofrece menos información pública, aunque también impone menos condiciones en las políticas económicas.

La financiación china, en cambio, suele incluir requisitos comerciales, como el uso de contratistas y equipos chinos o mano de obra china. Además, frente a otros acreedores bilaterales (Estados Unidos, Europa, Japón), China presenta un nivel de confidencialidad mayor.

En conjunto, “la deuda con China resulta, en promedio, más opaca que la proveniente de fuentes multilaterales y de buena parte de los socios bilaterales tradicionales”, dijo Pampillón. “Esta falta de transparencia dificulta la rendición de cuentas internas en los países receptores y complica la evaluación integral de riesgos y sostenibilidad de la deuda en América Latina”.

Según Pampillón, aunque endeudarse con China no implica una pérdida automática de soberanía, sí incrementa la dependencia económica, genera intereses creados que dificultan revertir acuerdos y puede abrir espacio a presiones comerciales o diplomáticas en momentos de vulnerabilidad financiera.

¿Condicionamientos chinos?

Los compromisos financieros con China suelen implicar un alto nivel de endeudamiento soberano o con garantías estatales, lo que obliga a los gobiernos a priorizar el pago de estos créditos en sus presupuestos.

De acuerdo con los especialistas, otros mecanismos de garantía incluyen cuentas especiales donde se depositan los ingresos de proyectos para asegurar el pago a los acreedores chinos.

En el plano estratégico y comercial, los créditos también suelen estar vinculados a la contratación de empresas chinas y al uso de tecnología y servicios de China.

bitlyanews

Recuerda seguirnos en nuestra NUEVA CUENTA INSTAGRAM TIKTOK Y WHATSAPP

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *